¿Cómo puedo evitar procrastinar y aumentar mi concentración?

¿Cómo puedo evitar procrastinar y aumentar mi concentración?

¿Cómo puedo evitar procrastinar y aumentar mi concentración?

Tabla de contenidos

Mantener la concentración no siempre es sencillo.

Las distracciones, una lista de pendientes demasiado larga o incluso un espacio de trabajo poco adecuado pueden hacer que posterguemos tareas importantes.

Evitar la procrastinación no significa trabajar sin descanso, sino encontrar una forma de organizar las tareas, reducir distracciones y crear condiciones que faciliten mantenernos enfocados.

Hoy, les compartiremos 7 consejos claves para volver tu espacio de trabajo eficiente y productivo.

Debes establecer horarios

Trabajar en casa puede darte cierta comodidad que, sin la organización adecuada, puede llevarte a la procrastinación y el ocio.

La clave para respetar tu rutina profesional y evitar desconcéntrate es mantener tus horarios habituales: levantarse a la misma hora, empezar a la misma hora.

  • Plantea tus metas mensuales (proyectos a cumplir).
  • Planifica tus actividades por semana.
  • Repasa tu organización diaria.

Es importante que establezcas una rutina realista. Si sobrecargas tu lista y no la cumples, te sentirás culpable. 

Piensa en tus picos de concentración, beraks y actividades que realizarás entre tiempos para evitar procastinar. 

Esto te ayudará a tener en claro donde empezar y donde acabar. Así, la claridad te ayudará a dejar de abrumarte. 

Espacios de trabajo adecuados

Busca y ubica tu espacio en un lugar donde genere un ambiente de bienestar y confort.

Este debe estar: bien iluminado y ventilado, limpio, ordenado y equipado con las herramientas y equipos que necesites en tu rutina laboral.

  • Siempre invierte en una buena silla ergonómica y un escritorio funcional.
  • Disminuye las veces que tengas que levantarte a buscar algo.

Además, es importante que mantengas tu espacio con lo básico. Así, reducirás los motivos que te pueden causar distracción.

No estás disponible

Si compartes tu casa con otras personas: familiares, roomies, pareja, es importante que les comuniques tus horarios y establezcas tus momentos de no disponibilidad.

  • Evitaras distracciones.
  • Tu mente esta solo en tus tareas.
  • Mejor concentración.

Tu tiempo de descanso

Es esencial tomarte descansos para darle un respiro a tu mente y cuerpo: Prepárate algún aperitivo – Estira tu cuerpo – sal a caminar.

Todo influye mucho en la recarga de energía, para continuar y no bajar el ritmo de tu productividad.

Nosotros te recomendamos incluir breaks de 5 a 10 minutos para disfrutar de algo que te guste como recompensa.

También puedes utilizar la técnica de flowtime:

  1. Evalúa el tipo y prioridad de tu tarea, define cuánto durarán tus periodos de trabajo: entre 10 – 90 minutos, y tus descansos: entre 5-15 minutos.
  2. Cuando termine tu periodo de trabajo, te cuestionas ¿puedo seguir?.
    – Si tu respuesta es “no puedo”, toma el descanso.
    – Si tu respuesta es “si puedo”, reprograma la alarma 15 min más y continua.

Ojo: solo puede llegar hasta los 90 minutos, después de eso, debes tomar un descanso y volver a empezar el ciclo.

No te quedes en un solo lugar

En caso te sientas frustrado o estancado, opta por salir de tu casa e ir a un café, biblioteca, coworking. 

Ayudará muchísimo para inspirarte y darle un empujón a nuestra mente.

Eleva tu concentración

Para mantener el ritmo de tu concentración, necesitas tomar en cuenta ciertos puntos base:

  • Cuando tomes tu descanso, cambia de ambiente. Sal a caminar o escucha un playlist de tus 3 canciones favoritas, para regresar con la mente recargada y fresca.
  • Iluminación y ventilación adecuada.
  • Evitar levantarte. Ten a la mano, todo lo que necesitas.

No extiendas tus actividades

Si tu productividad y estado es optimo y constante, solemos agregar más tareas de las que planificamos al inicio del día, pues, es un error.

Es esencial saber cuándo termina tu día laboral, así como la hora de inicio.

Debes desconectarte y atender tu vida personal para mantener un equilibrio entre ambos.

¿Por qué procrastinamos?

Aunque la procrastinación es un impulso natural que nos pasa a todos, es importante saber porqué lo hacemos. 

Te contamos algunas de las razones más comunes:

  1. Conflicto con la rutina y hábitos
  2. Preferimos algo que nos de una recompensa inmediata
  3. No planificamos
  4. Nos dejamos engañar
  5. Miedo al fracaso
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